Palabra Profética Año 2009

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Palabra Profética Año 2009

Criterios profético-pastorales para el nuevo año

Por Carlos Mraida


Comenzamos un nuevo año, en medio de una situación mundial absolutamente inédita. A diferencias de otras crisis, esta se produjo en el centro mismo del sistema. No es una crisis en los márgenes del mundo, no es el efecto tequila, ni la crisis argentina, u otras crisis de la periferia, sino que el estallido se ha producido en el corazón del capitalismo financiero. En agosto de este año cuando el sistema financiero mundial empezaba a resquebrajarse, Dios me dio una palabra en Jeremías 51, que siento que es pertinente para este nuevo año que estamos empezando.

Y frente a la crisis quisiera compartirles algunos criterios profético-pastorales. La palabra criterio, también deriva de la misma raíz que crisis, krinein. Y criterio significa tener juicio. Así que nosotros como pastores de la grey tenemos que juzgar profética y pastoralmente esta crisis. Es decir, debemos establecer algunos criterios proféticos y pastorales.

Estos criterios constituyen una palabra profética que desde este lugar queremos desatar para todos nuestros consiervos en el país, de manera de ayudar de guía en el cumplimiento de nuestra misión a lo largo del 2009.

I. La naturaleza de la crisis:

El primer criterio profético es comprender qué está pasando. No tanto desde una perspectiva económica o financiera, sino espiritual profética. Creo que caeríamos en un reduccionismo si interpretamos esto simplemente como una crisis financiera. En realidad estamos frente a una crisis de cosmovisión. Es la caída de un sistema basado en principios contrarios a la voluntad de Dios para los seres humanos. Y como todo lo que se levanta contra Dios y sus principios tarde o temprano cae, Dios ha establecido juicio sobre el sistema de este mundo.

Como dije la palabra crisis viene del griego krisis, que deriva de krinein que significa separar, decidir, juzgar. Estos sistemas que oprimen, que esclavizan, son llamados en la Biblia, con el nombre de Babilonia. Y Dios en su Palabra dice que ha establecido juicio contra Babilonia. Así que estamos presenciando algo más que la caída de un sistema financiero, estamos frente a una intervención poderosa de Dios, que trae juicio sobre el sistema.

De manera reiterada el profeta declara el juicio de Dios sobre el sistema babilónico.

En el mundo natural fue el poderío del imperio medo-persa el que terminaría para siempre con el imperio babilónico-caldeo, pero sería simplemente un instrumento del juicio de Dios. Porque, espiritualmente hablando, es Dios quien aparece como el sujeto de esta acción de juicio y destrucción del sistema (vv. 1-4; 11-14; 24-44; 47-64).

¡Dios sigue siendo el Señor de toda la tierra, el que tiene los hilos de la historia e en sus manos! ¡Él no ha abdicado! ¡Él es el Rey de Reyes! Y estamos viviendo un tiempo de gran conmoción, que Dios mismo está produciendo. Es el juicio de Dios sobre un sistema que como dice el v. 7 embriaga, que adormece, que aturde, que lastima y que no cura, ni tiene remedio. Es un sistema basado en la codicia (v. 13), en la soberbia (17), en la idolatría de lo material (17), en la vanidad (18), en la destrucción (25), en la voracidad (34, 44), en la muerte (49), en el afrentar y avergonzar (51).

II. La duración de la crisis:

El segundo criterio profético tiene que ver con la duración de la crisis. Dios me habló con el v. 46 y me dijo que es una crisis de la que se hablará durante dos años. Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor que se oirá por la tierra; en un año vendrá el rumor, y después en otro año rumor, y habrá violencia en la tierra, dominador contra dominador.

Serán dos años en los cuales habrá una puja entre los poderosos por reposicionarse en el liderazgo del mundo. Serán dos años donde la gente vivirá atemorizada por todo lo que se hable de la crisis, de la recesión, del desempleo, de las pérdidas y sus consecuencias.

III. La agenda pastoral para la crisis:

El tercer criterio profético tiene que ver con lo que tenemos que hacer nosotros como pueblo de Dios en medio de la crisis. Leamos los vv. 19-23: 19 No es como ellos la porción de Jacob; porque él es el Formador de todo, e Israel es el cetro de su herencia; Jehová de los ejércitos es su nombre. 20 Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos. 21 Por tu medio quebrantaré caballos y a sus jinetes, y por medio de ti quebrantaré carros y a los que en ellos suben. 22 Asimismo por tu medio quebrantaré hombres y mujeres, y por medio de ti quebrantaré viejos y jóvenes, y por tu medio quebrantaré jóvenes y vírgenes. 23 También quebrantaré por medio de ti al pastor y a su rebaño; quebrantaré por tu medio a labradores y a sus yuntas; a jefes y a príncipes quebrantaré por medio de ti.

Martillo me sois. Serán dos años de martillar en todo el país. Y permítanme compartirles 5 criterios de misión para este martilleo:

 

 

 

 

 

1. Martillo que quebranta:

El contexto del pasaje de Jeremías es bélico. Por eso dice, Martillo me sois, y armas de guerra. Hay un llamado de Dios a la guerra espiritual. Yo no soy un especialista en guerra espiritual estratégica. Y no me animo a hablar del tema, habiendo especialistas aquí. Pero sí lo que leo en la Biblia.

En Daniel, entre otros, hay por lo menos dos principios muy sencillos y evidentes. El primero es la existencia de Principados territoriales cuyos nombres son los de esos territorios. Así tenemos el Principado de Persia, y el Principado de Grecia. Pero no son sólo principados de una nación, sino que son autoridades espirituales de lugares que en ese momento tienen concentración de poder sobre otros territorios o aún a nivel mundial. Tras la caída de Babilonia, el centro del poder se concentró en Persia, y luego en Grecia.

El segundo principio espiritual evidente que surge del profeta Daniel, es que el mundo espiritual gobierna sobre el mundo natural, incluyendo lo político, lo cultural. Es decir, la supremacía de un principado espiritual sobre otros, concentra el poder político en ese lugar, y desde ese lugar a partir de ese epicentro de poder, se establece una colonización cultural de ese centro de poder sobre todos los territorios bajo su mando, y eso influye en todas las áreas de la vida, como la economía, el trabajo, y cuando esas normas culturales se convierten en leyes del imperio, quedan establecidas hacia las siguientes generaciones.

Primero se establece el poder espiritual. Luego se levanta la ciudad y se concentra el poderío allí. En el mundo de las tinieblas como así también en el mundo de la luz. Por eso Zorobabel y Josué cuando regresan reconstruyen el templo primero. Y luego Nehemías reconstruye la ciudad. Por eso resulta urgente que la iglesia viva primero, sea primicias, del avivamiento con transformación que desea para la Argentina. Es decir, mostrar con nuestro estilo de vida el avivamiento con transformación que queremos para Argentina. Porque somos cartas leídas, y porque sólo se puede impartir lo que se tiene.

Es decir, primero se establece el poder espiritual. Ese poder espiritual está sobre naciones y reinos. Cuando esto ocurre se esparce ese dominio sobre el poderío real (en la época del texto bíblico de Jeremías, caballos, jinetes y carros; en otras épocas poder militar, poder económico, poder del conocimiento, poder de la información, poder financiero virtual). Cuando este dominio está establecido entonces se produce la colonización cultural, la esclavitud cultural de la gente, para usar las palabras de Jeremías: hombres y mujeres, viejos y jóvenes, jóvenes y vírgenes.

El dominio cultural afecta con su cosmovisión todas las áreas de la vida, el liderazgo, la economía, el trabajo, los medios de producción (al pastor y a su rebaño; quebrantaré por tu medio a labradores y a sus yuntas).

Cuando la cosmovisión se normatiza, se establece en leyes, entonces el dominio cultural se extiende a las siguientes generaciones, aun cuando el poder político ya no esté vigente, como dice la Biblia de las Américas: gobernantes y magistrados.

La palabra profética de Jeremías contra Babilonia empieza en el capítulo anterior, y comienza diciendo en 50.2: Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también bandera, publicad, y no encubráis; decid: Tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac; destruidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos. Al hablar de la caída de Babilonia, se dice que Bel es confundido. ¿Quién es Bel?

Bel significa Señor, amo, dueño. Y es el dios supremo babilonio, a lo largo de toda la historia. Pero en los diferentes períodos de la historia de la Mesopotamia, ese título de Bel, de Señor, de amo, le fue atribuido a diversos dioses. Primero Bel, fue Enki, que significa Señor de la tierra. Y Enki era el patrono de Eridu, la ciudad más importante del imperio en el Sur de la Mesopotamia, a pocos km de Ur. Es decir, cuando la supremacía espiritual fue la del principado Enki, Eridu, se convirtió en el centro político y religioso del imperio sumerio.

Pero luego la supremacía espiritual fue del dios Enlil, Señor del aire. Enlil se convirtió en Bel, el dios supremo, y él era el patrono de la ciudad de Nippur. Nippur se convierte en el centro del imperio ahora acadio. Primero centro de adoración de un principado o dios, luego centro político y militar, luego cultural, porque cuando los acadios desde esta ciudad de Nippur controlan el imperio imponen el idioma acadio a los sumerios, y la cultura acadia con su cosmovisión y se establece la normativa y por casi 1000 años el dominio y la colonización acadia es en toda la Mesopotamia.

Pero por el 1500 antes de Cristo, Marduk, o Merodac como lo llama Jeremías 50.2 se convierte en Bel, en el dios supremo, el principado que toma supremacía sobre los demás principados o dioses. Según la explicación de los escritos babilonios como Enuma Elish y el código de Hamurabi, Marduc alcanza la posición de Bel, o dios principal a través de sus poderes combativos contra los otros dioses y por el acuerdo de los otros dioses.

El principado de Marduc o Merodac, era un dios de la opresión. Imponía el poderío y sumía a los pueblos derrotados al silencio y a la resignación. Era el dios que protegía a los poderosos y despreciaba a los humildes. Y los sumía en el fatalismo y la resignación. Marduc había robado la tablilla del destino, y ya estaba todo prefijado. Era parte del juego de los astros en el cielo.

Esta visión espiritual convierte a Babilonia en una sociedad esclavista, donde fueron llevados cautivos los judíos y muchos otros pueblos del Oriente Medio. Y los judíos lloraban su resignación junto al río Quebar, recordando Jerusalén, impotentes, nos cuenta el Salmo 137. Esa visión espiritual de opresión y esclavitud, se traduce en lo político por medio de una sociedad esclavista, y luego pasa a lo económico. El esplendor del imperio se basaba en la riqueza acumulada por la explotación de muchos pueblos. Y la influencia de la cosmovisión babilónica afecta a todas las culturas hasta el día de hoy.

Es decir, en el mundo de las tinieblas se van produciendo cambios de supremacía de principados, en algunos casos por estrategia demoníaca, y en otros por principios de rebelión que operan dentro del mundo de las tinieblas. Lo cierto, es que un cambio de poder espiritual, produce un cambio en el poder político y real o fáctico, y esto trae un cambio cultural, que luego se estructura en leyes y normativas que afectan a siguientes generaciones.

Desde hace algún tiempo se ha producido un cambio en la supremacía del poder en el mundo. El centro financiero del mundo ha dejado de ser Nueva York, para ser nuevamente Londres. ¿Qué hay en Londres? Londres es el centro de la masonería mundial. Es decir, que un cambio en el eje espiritual, produce un cambio en el poder fáctico, real. Hoy no son caballos, jinetes y carros, como en el tiempo de Jeremías. Hoy el poder tiene que ver con lo financiero.

Es el mismo poder espiritual que oprime, que divide al mundo entre los poderosos y pobres y que somete a todos a la resignación y al fatalismo. El Mercado somete a todos porque es quien tiene las tablas del destino. Y que establece una sociedad esclavista que concentra la riqueza acumulada por la explotación de los más pobres.

En Argentina también ha habido un cambio en el poder espiritual, que trajo consigo un cambio de centro de poder, con sus consecuencias espirituales y culturales. El centro se desplazó de Río Gallegos, lugar de nacimiento y formación del ex presidente, a la Plata lugar de nacimiento y formación de la actual presidenta. La Plata ciudad fundada por masones y bajo diseño masón. Una de las consecuencias conocidas por todos de la masonería es la división. Desde que asumió la actual presidenta, hay un principio de división instalado en nuestro país.

El poder estaba respaldado en tres pilares: el político, el económico y el sindical. Los tres poderes han experimentado división. En el ámbito político, el proyecto transversal en el que se afirmó el ex presidente Kirchner, se partió. La dupla Kirchner-Cobos está absolutamente dividida. El poder legislativo homogéneo ya no lo es. Uno de los pilares ideológicos del gobierno de Néstor Kirchner era Miguel Bonasso. Hace pocos días anunció su ruptura del gobierno actual, por calificarlo un gobierno de centro derecha. Se habla de un poder presidencia bifronte, o poder dividido en dos.

En el plano económico, el campo fue el fundamento de la política económica del gobierno para la reactivación económica del pasado período. Pero apenas empieza esta presidencia, el país se divide en gobierno y campo. División.

El tercer pilar que es el sindicalismo experimenta durante este gobierno, la división de la Central de Moyano y la de Barrionuevo y los enfrentamientos con la CTA.

El espíritu de división ya ha provocado consecuencias que son inevitables, algunas que ya están instaladas y otras que veremos en este año. El poder hegemónico K del cual se hablaba en el anterior gobierno hoy ya no existe, ni nadie habla de él.

Pero Dios nos llama a ser un martillo que quebranta los poderes espirituales que ejercen gobierno sobre naciones y reinos y que influyen sobre el poder político y sobre la cultura y la gente y las siguientes generaciones. Tenemos que ir en contra de ese espíritu de división para no volver a vivir viejas y trágicas historias en nuestra nación. Tenemos que pedir discernimiento del principado y de las potestades, y martillar en el mundo espiritual, para que la influencia del enemigo en el poder político, en lo cultural, en la economía, en el liderazgo, en la gente, se quebrante. El año 2009 será para el pueblo de Dios un año de combate espiritual decisivo.

 

2. Martillo que alisa:

Cuando la iglesia no forja la cultura, la iglesia termina importando la cosmovisión de la cultura, y termina en cautividad cultural. El sistema que hoy está en crisis ha cautivado con su cosmovisión a la iglesia. En los Estados Unidos, la cautividad ha llegado a tal punto que la inmensa mayoría de la iglesia y su liderazgo, llegó a apoyar incondicionalmente a Bush con guerra en Irak incluída.

En Argentina hemos comprado mucho de esa cosmovisión propia de la iglesia norteamericana, mediante la mediación de la vesión centroamericana y sudamericana de la misma cosmovisión. Es decir, hemos comprando principios de lo peor de la cultura norteamericana agravados por lo peor de nuestra cultura latinoamericana.

Lo cierto es que la crisis pone en el tapete algunos paradigmas como el evangelio de la prosperidad, la iglesia empresa, el pastor gerente, la competencia entre congregaciones y entre pastores, la ostentación de poder mundano. Modelos que responden al sistema en crisis y no al modelo bíblico.

Pero hay un fuerte llamado al pueblo de Dios a huir de la cautividad del sistema. Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de Jehová (45). Dios llama a su pueblo a huir de la cosmovisión babilónica de este sistema. Isaías dice: El carpintero animó al platero, y el que alisaba con martillo al que batía en el yunque (41.7).

El juicio de Dios empieza por su casa. Y como martillo tenemos que alisar lo defectuoso, de manera que Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane (Isaías 40.4). Hay un llamado en los vv. 5-6 de parte de Dios a su pueblo, es un llamado al arrepentimiento: 5 Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová de los ejércitos, aunque su tierra fue llena de pecado contra el Santo de Israel. 6 Huid de en medio de Babilonia, y librad cada

Como martillo que alisa, el 2009 será un año para enseñar al pueblo los valores del reino. Para que nuestra gente huya de la codicia del sistema, del consumismo, de la gratificación como medio de vida que lleva al endeudamiento, del cortoplacismo, del hedonismo con fin en sí mismo, de la centralidad del yo, de la liviandad ética.

Cuando enseñaba en el Seminario, siempre le decía a mis alumnos: si nos dieran la oportunidad de hablar en cadena por todos los canales y radios al país, ¿podríamos decir: "Yo quiero que la Argentina sea como iglesia local"? porque si no lo podemos decir, estamos en problemas para ser canales para avivamiento con transformación.

No se puede ser luz en medio de las tinieblas de Babilonia, si en el pueblo de Dios habitan los mismos espíritus contra los que tenemos que martillar. Hay que volver a las sendas antiguas. Hay que volver a la sana prosperidad del evangelio que va acompañada de sobriedad de vida, de solidaridad, de generosidad.

Hay que reprender el espíritu babilónico y echarlo fuera de nuestras vidas, huyendo del modelo competitivo entre pastores y entre iglesias, y afirmar que en cada ciudad hay una sola iglesia. Hay que volver a la santidad del evangelio. Hay que volver al evangelio cuyo corazón es el destronar el yo, y la entronización de Cristo. Hay que volver a la iglesia como cuerpo, como familia de Dios, como nación santa.

Somos llamados por Dios a manifestar una identidad diferente. Se tiene que notar la diferencia. Dice el v. 19: No es como ellos la porción de Jacob; porque él es el Formador de todo, e Israel es el cetro de su herencia. Martillemos hasta que lo torcido se enderece. Seamos rigurosos con nosotros mismos caminando nosotros en las sendas antiguas. Desde este centro de clamor para la nación, seamos los primeros en cumplir el rol apostólico dado por Pablo a Tito de corregir lo deficiente. Con nuestra enseñanza, con nuestra oración y con el más poderoso mensaje que es nuestro ejemplo.

 

 

Las crisis confirman una y otra vez la primacía de la Palabra de Dios. Los principios de la palabra de Dios son permanentemente confrontados, y cuestionados. Y muchas veces los razonamientos de las distintas cosmovisiones ridiculizan y tratan de desactulizados esos principios de la Biblia. Pero las crisis entre otras cosas sirven para afirmar una y otra vez la pertinencia, la relevancia y la primacía de la Palabra de Dios sobre cualquier otra ideología.

Cuando predicábamos en los USA y hablábamos de los principios de la palabra de Dios, como por ejemplo no endeudarse, nos miraban con cara rara. Cómo no endeudarse en una sociedad basada en el crédito. Y cuando uno les decía que la Biblia jamás hablaba de crédito, sino de deudas, nos miraban como si fuéramos marcianos. Pero la realidad ha puesto negro sobre blanco que la Palabra de Dios es sí y es amén.

La Nación del 21 de diciembre publicó en nota de tapa, cómo ahora en los USA los pastores enseñan sobre economía doméstica, y los principios de la palabra de Dios.

Clarín del 23 de diciembre publicó un artículo de uno de los mayores expertos en Política Internacional, Oscar Raúl Cardozo, poniendo a los evangélicos como un modelo a tomar en medio de la crisis financiera.

No importa lo que la sociedad diga, lo que el sistema promueva. El cielo y la tierra pasarán pero su Palabra nunca pasará. Y más que nunca tenemos que ser un martillo que afirma. Por medio del profeta Jeremías Dios dice: ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? La palabra de Dios es un martillo que quebranta toda mentira, todo engaño, todo error. Pero el martillo tiene que ser tomado y usado. Esa es la acción profética de la iglesia. Vienen meses donde la Iglesia tiene que hacer oír su voz. Independientemente de las críticas o burlas.

Últimamente estamos demasiado ocupados por aparecer aceptables ante la opinión pública. Pero lo que verdaderamente nos tiene que interesar es ser aceptados por Dios.

Dios le dijo a Jeremías cuando lo llamó a su tarea profética y nos dice a nosotros en este nuevo año al llamarnos a cumplir la tarea profética: Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos (1.17).

Este año 2009 tenemos que levantar la voz profética en Argentina. Las naciones que estarán en oscuridad por la crisis, tienen que andar a nuestra luz. Somos llamados a ser un martillo que quebranta con la palabra de Dios. Si no hablamos todo lo que Dios nos manda por temor a no ser aceptados, en lugar de ser martillo que quebranta, seremos nosotros quebrantados delante de ellos. Cuando Israel estaba en la esclavitud en Babilonia, Dios le ordenó a Ezequiel: profetiza, hijo de hombre, profetiza. En medio de la esclavitud del sistema, Dios le dice a su iglesia: profetiza, iglesia de Argentina, profetiza.

 

 

 

 

Uno su vida, para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de venganza de Jehová; le dará su pago.

 

 

 

 

3. Martillo que afirma:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4. Martillo que machaca:

Las crisis son para el pueblo de Dios oportunidades. Y principalmente son oportunidades para predicar la palabra de Dios. Para anunciar los hechos de Dios.

Dice el v. 10: venid, y contemos en Sion la obra de Jehová nuestro Dios. En los tiempos de crisis la gente está predispuesta a acercarse a Dios. Cuando Dios promulga juicio, en su ira siempre se acuerda de misericordia. Y usa las crisis para atraer con cuerdas de amor a la gente.

Por eso San Pablo le encarece a Timoteo que haga obra de evangelista y lo exhorta a predicar la palabra a tiempo y fuera de tiempo. Y la razón por la que le recuerda la urgencia de la tarea evangelística, es que en tiempos de crisis, la gente tiene hambre de lo trascendente y es la oportunidad para que los falsos maestros aparezcan y aparten a la gente de la verdad.

El año 2009 tiene que ser un año donde llenemos el país con el Evangelio del Reino. Tenemos que poner a Argentina bajo el fuego del Espíritu Santo.Tenemos que martillar a tiempo y fuera de tiempo. ¡Este será un año de crecimiento del evangelio! Este será un año, si martillamos haciendo obra de evangelistas, en donde veremos lo que dice Hechos 11.21 realizarse en nuestras vidas: Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor.

 

 

5. Martillo que alienta:

Según Isaías, la función del que usa el martillo también es la de alentar, la de animar: El carpintero animó al platero, y el que alisaba con martillo al que batía en el yunque, diciendo: Buena está la soldadura; y lo afirmó con clavos, para que no se moviese.

Estos dos años en los que se hablará permanentemente de crisis, y oiremos continuamente los rumores de desempleo y recesión, el pueblo de Dios debe ser afirmado con el martillo de la palabra que alienta.

La palabra de Dios son los clavos que nos alienta en tiempos de crisis para que no nos movamos, para que no nos desesperemos como los que no tienen a Dios. Dios siempre a lo largo de toda la historia, siempre ha hecho diferencia con su pueblo. Por eso en medio de un mensaje durísimo de juicio y castigo, Jeremías es usado por Dios para decirle a su pueblo: Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor que se oirá por la tierra.

¿Por qué no va a desmayar nuestro corazón, si estamos en una crisis? ¿Por qué no tener temor si continuamente estaremos oyendo el rumor de desempleo, de recesión, de crisis? ¿Acaso nosotros vivimos en otro planeta? ¿Por qué? El v. 5 nos da la respuesta y la fuente de nuestra seguridad en medio de la crisis: Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová de los ejércitos.

La iglesia sigue siendo la esposa amada del Señor. Jesús enseñó que la viuda persistió en reclamarle al juez injusto y obtuvo lo que pedía. Y el Señor enseñó eso para afirmar la importancia de la oración persistente. Pero la enseñanza termina dando a entender: si el juez siendo injusto le dio lo que la viuda pedía, cuánto más Dios responderá pronto a los que oran.

Pero quiero agregarte algo más. No sólo cuánto más porque Dios no es injusto, sino cuánto más, porque nosotros no somos viuda. No hemos enviudado de nuestro Dios. Nuestro esposo es nada menos que Jehová de los ejércitos. El mismo que está comandando los ejércitos que marchan contra Babilonia. Los mismos ejércitos que están sacudiendo el sistema, son los que defienden y defenderán en estos dos años al pueblo del Señor.

Por eso las crisis para el pueblo de Dios son oportunidades. Los próximos meses serán meses de prosperidad para los creyentes, porque verán espacios vacíos que los inconversos dejarán. Habrá una transferencia de recursos materiales de los impíos a los creyentes.

Muchos hijos de Dios prosperarán como nunca antes. Por eso no temas. Hoy que todo el mundo habla de blindaje, nosotros tenemos un Dios que promete blindar la economía de sus hijos, su protección está sobre nosotros.

Dice el v. 50.23 que Babilonia era el martillo que quebrantaba toda la tierra. Pero que ese martillo fue quebrado, y Dios levanta otro martillo, su pueblo. Su pueblo jamás será desolado. Cuando nosotros diezmamos y ofrendamos para el Reino con generosidad y liberalidad, dice Malaquías que Dios blinda nuestra economía de los ataques del devorador, y abre los cielos para que haya que sobreabundancia.

Aún los inconversos ya lo están reconociendo. En el mismo artículo del diario Clarín, Oscar Raúl Cardozo, dice que los evangélicos crecen económicamente en los tiempos de crisis, y que cuando todas las organizaciones de caridad están recortando sus presupuestos, los evangélicos aumentan sus recursos, porque la gente da más que nunca. Claro, porque sabemos que cuando damos, Dios nos da sobreabundantemente. Y que esa es la clave para el crecimiento.

Por eso, con el martillo de la Palabra afirmo hoy la soldadura en tu vida, afirmo con los clavos de sus promesas que son sí y son amén. Dice Dios: no desmayes. Si las noticias han debilitado tus rodillas, no desmayes. Este es el tiempo de reforzar las estacas. Vos sos pueblo de Dios, vos sos martillo, clavá a fondo las estacas. Dios está con vos, no para achicarte, sino para que te extiendas a derecha y a izquierda. No tengas mentalidad escasa. Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas en el 2009. Alarga tus cuerdas. Extiéndete hacia lo que está por delante, sin temor, redoblando tu esfuerzo. Cuando todos vean imposibilidades, vos verás oportunidades. Cuando todos vean crisis, vos verás la gloria de Dios manifestarse en tu vida. Cuando todos hablen de recesión, vos darás testimonio de crecimiento.

Vamos por más, no por menos. Te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda, y tu descendencia heredará naciones habitará las ciudades asoladas.

No temas, no serás confundido, ni afrentado. No temas ni te avergüences, ni desmaye tu corazón. No has enviudado. Tu marido es tu Hacedor, Jehová de los ejércitos es su nombre, y él es tu Redentor, Dios de toda la tierra. Ningún martillo, ni ninguna arma forjados contra ti prosperarán. Vos sos mi martillo y mi arma de guerra, dice el Señor. Quebrantarás todas las estrategias del enemigo y yo te daré victoria. Martillarás y destruirás sus fortalezas.

 

Conclusión:

Dice el v. 58 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El muro ancho de Babilonia será derribado enteramente. En la madrugada del 9 de noviembre de 1989, los alemanes orientales a fuerza de martillazos derribaron el muro de Berlín. Los martillos tiraron a bajo un muro de 50 km de largo, y con él un sistema basado en una cosmovisión contraria a Dios.

Este fin de año 2008 hemos sido testigos de la caída de otro muro, el de Wall Street, la calle del muro. Día tras día, cuando el encargado golpeaba con el martillo para dar por finalizada la jornada financiera, un pedacito del muro ancho de Babilonia estaba siendo derribado. Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001, sostiene que la crisis de Wall Street es para el modelo capitalista fundamentalista el equivalente a lo que fue la caída del muro de Berlín para el comunismo.

Ni el socialismo ateo dejó de existir con la caída del muro de Berlín, ni el capitalismo dejó de existir con la caída del muro de Wall Street. Pero Dios les ha puesto límite.

Un día el dedo de Dios escribió un graffiti en el muro de Babilonia. El graffiti decía: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN. Nadie supo interpretar lo sucedido ni lo escrito. Pero vino palabra profética de Daniel que le dijo al rey: Mene: Dios ha contado los días del reino de Su Majestad, y les ha puesto un límite.27 »Téquel: Su Majestad ha sido puesto en la balanza, y no pesa lo que debería pesar.28 »Parsin: El reino de Su Majestad se ha dividido, y ha sido entregado a medos y persas (NVI).

Ese día Belsasar moría y su padre corregente con él Nabonido volvía de Arabia a Babilonia a celebrar el Festival de Año Nuevo en honor al dios Marduc. En ese mismo año 539 a de C Ciro entraba a Babilonia y caía el muro ancho de aquel imperio para siempre.

Dios está escribiendo en el muro en Argentina. Porque él ha puesto límites al poder, porque no da el peso. El poder se ha dividido y en el 2009 lo que estaba concentrado en uno pasará a manos de otros.

Pero no temas, porque Dios está detrás. Él hará diferencia a tu favor. No desmaye tu corazón, porque hoy te ha sido dicho, por el contrario aumenta tu compromiso con el Señor, no serás martillado por el sistema, Dios te usará para martillar a Babilonia y saldrás bendecido y victorioso.

Dios te llama a la guerra espiritual, Dios te llama a vivir según tu identidad en Cristo huyendo de los principios del sistema. Dios nos llama a la unidad que quebrantará el espíritu de división en Argentina. Un día en la cruz el Señor derribó la pared intermedia de separación. Hoy nosotros como martillos en cada ciudad debemos derribar los muros que hemos levantado y que nos dividen. Dios te llama a profetizar la palabra de Dios. Dios te llama a evangelizar a todos los que te rodeen. Dios te llama a crecer, a prosperar, a no temer.

¡Te espera un 2009 donde serás protagonista y con el poder del Santo Espíritu… martillarás!